Carl y Molly, una pareja de recién casados, deciden alojar en su casa al padrino de boda Dupree. El se había tomado una semana libre para ser padrino de la boda en Hawai y por eso lo despiden de su trabajo. Sin trabajo ni casa, Dupree necesita quedarse en lo de Carl y Molly por un par de días. El tiempo pasa y los días se convierten en semanas. Por si fuera poco el invitado no para de generar complicaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario